domingo, 31 de agosto de 2008

Hace trece años

óleo sobre tela
México 1995


Paloma desnuda, piel de sombra
soles ocultos de noches
a plena luz del día.

Se equivocó la paloma, floto al revés
sueños en alas, silencios vacíos.

Soñó a equivocarse la paloma
camino de espaldas
toco tus pies, a penas con la sombra.

Sueño de paloma, voló a caminar
entre desiertos y puentes alados.

Palomas de cama
dormí contigo, secando el agua
distante de la piel.

Trece palomas
encuentro de alas ,con tu sed, volé
tocando el suelo.

Madrid, con 19 días.... desde hace 13 años

2 comentarios:

Iván Tapia CONTARDO dijo...

Querido Andrés: ¡Qué bello poema! En exacta consonancia con la pintura. Una comunicación que ha sido rota; atrás el desierto y la soledad. Con evocaciones de Machado y equi-vocaciones de palomas. No es fácil para un artista latinoamericano sobrevolar desiertos y puentes alados. Mayormente cuando es el décimotercer vuelo y hay que reemprender el viaje hacia el océano infinito. ¿Para qué secar el agua de otras alas? Suficiente con esta sed insaciable de territorios. Gracias por tu Arte.

Miriam Márquez dijo...

Andres, me encanta esta pintura y también el poema.... Me emociona, me pone un nudo en la garganta.... No hay más que decir... Has dado en la diana conmigo...